La luz solar es una fuente de energía natural muy importante para la salud. ¿Sabías que las personas que pasan más tiempo en ambientes más luminosos tienen mayor actividad cerebral en comparación con aquellos en entornos menos iluminados? Algunos beneficios son el mejoramiento de los ritmos circadianos, mayor productividad, menos depresión, mejor salud visual, pérdida de peso y menos enfermedades.

Vamos a ver qué puede significar esto y cuáles pueden ser los beneficios de exponerse más a la luz natural.

La luz solar reduce el impacto asociado a diferentes enfermedades.

La luz solar estimula nuestro sistema inmunitario, y la exposición gradual y repetida al sol se asocia con una mayor producción de células T (que son las células del sistema inmunológico). Las personas expuestas a menor cantidad de luz solar en sus trabajos y vida cotidiana presentan en general mayores niveles de estrés que aquellas que tienen más contacto con la luz natural. Y eso, como puedes imaginar, tiene un impacto en la salud. Estos son tres de los grandes beneficios de la luz solar en tu salud:

Ayuda a disminuir las deficiencias de vitamina D. Especialmente entre los adultos mayores. La luz natural tiene propiedades bioquímicas que no se encuentran en otros tipos de iluminación artificial como el hidrógeno fluorescente, bombillas incandescentes y halógenas.

Está comprobado que la exposición desproporcionada al sol se relaciona con el riesgo de sufrir cáncer de piel y otras enfermedades. Se ha demostrado que la exposición gradual a luz solar reduce los riesgos de contraer varios tipos de cáncer, como el melanoma. El gran ejemplo lo vemos en las personas que están durante meses cubiertos con su ropa de oficina en el trabajo, sometidos a iluminación artificial, y después se tiran en la playa durante horas bajos el intenso sol de verano. Estos cambios repentinos son los que después pueden traer problemas.

Puede también mejorar la memoria porque estimula los procesos neurológicos que controlan la atención y la resiliencia. La exposición a la luz solar durante las horas diurnas se asocia con una reducción en el riesgo de contraer ciertas enfermedades degenerativas, como el Alzheimer o el Parkinson. Hay pruebas que indican que las personas sanas tienen mayores niveles de dopamina cuando se les somete a un entorno con mayor cantidad de luz solar durante períodos prolongados.

La luz solar ayuda a regular los ritmos circadianos.

Si tuviese que explicarlo de manera simple, diría que los ritmos circadianos son aquellos que nuestro cuerpo sigue de manera inconsciente desde hace miles de años para estar sincronizado con la naturaleza. Son los que hacen que durante el día estemos más activos que durante la noche, o que en invierno tendamos a dormir un poco más que en verano.

La exposición a la luz natural mejora el sueño de las personas con insomnio transitorio. Es decir, aquellos que se tiran un buen rato en busca de una posición cómoda o sin poder conciliar el sueño. Las horas de luz natural durante el día estimulan la liberación de melatonina, una hormona relacionada con el sueño y otros procesos fisiológicos nocturnos como la regulación del apetito, la temperatura corporal y el ritmo cardíaco.

La luz solar ayuda a disminuir los niveles de estrés oxidativo y los niveles de cortisol (la llamada comúnmente hormona del estrés). Hay diferencias mayores en estos niveles entre aquellos que tienen más horas de exposición y los que no. Las personas que pasan menos tiempo al sol tienden a tener niveles más altos de cortisol, lo cual es una prueba del deterioro fisiológico causado por la vida moderna en ambientes más tenues u oscuros.

La producción de cortisol y melatonina está directamente asociada a los ritmos circadianos. Aunque llamemos al cortisol la hormona de estrés, este no es malo per se, ya que cumple su función si su producción no se desajusta. El cuerpo produce cortisol de manera cíclica, y todas las mañanas se produce un pico de este, que te sirve y te ayuda a empezar el día si te has acostado a una hora prudente para descansar lo suficiente. De la misma manera hacia la noche se produce una disminución de la producción de esta hormona, que te ayuda a descansar y conciliar el sueño.

Conclusión

Como has visto la exposición a luz natural tiene muchos beneficios. La conclusión que podemos extraer es que la luz solar ayuda a tu organismo a funcionar mejor a través del ajuste d ellos ritmos circadianos y la prevención de enfermedades.

Pero lo mejor de todo es que esto tiene consecuencias directas si estas siguiendo una rutina de ejercicio o una dieta para ganar músculo o perder grasa. Conseguirás mejor estos objetivos de manera más eficiente con la ayuda de la exposición a la luz solar.

Si tienes preguntas, te leo en los comentarios.

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